
Cómo eliminar definitivamente las humedades en una vivienda
Las manchas oscuras en una pared, la pintura que comienza a desprenderse, el olor a humedad o la aparición de moho son señales que nunca deberían ignorarse. Las humedades son uno de los problemas más habituales en viviendas y edificios y, si no se actúa sobre su verdadero origen, pueden reaparecer una y otra vez.
Por eso, eliminar una humedad no consiste simplemente en limpiar la zona afectada y volver a pintar. Para conseguir una solución duradera, el primer paso es identificar qué está provocando la entrada o acumulación de agua.
No todas las humedades son iguales
Antes de realizar cualquier intervención es fundamental determinar el origen del problema. De manera general, podemos encontrarnos con tres tipos principales de humedad en una vivienda.
Humedades por filtración
Se producen cuando el agua procedente del exterior consigue atravesar algún elemento del edificio.
Una fachada deteriorada, una cubierta con una impermeabilización deficiente, grietas, juntas en mal estado o problemas en terrazas y balcones pueden permitir que el agua de lluvia penetre progresivamente en los materiales.
En estos casos, reparar únicamente la pared interior no resolverá el problema. Es necesario localizar el punto de entrada del agua y actuar sobre él mediante la reparación y correcta impermeabilización de la zona afectada.
Humedades por capilaridad
Son especialmente frecuentes en plantas bajas, sótanos y construcciones antiguas.
Los materiales utilizados en muros y cimentaciones pueden absorber la humedad existente en el terreno y transportarla hacia arriba a través de sus poros.
Una señal característica es la aparición de manchas y deterioro en la parte inferior de las paredes, acompañados en ocasiones por desprendimientos de pintura, revestimientos deteriorados o depósitos de sales.
Humedades por condensación
En este caso, el agua no procede directamente del exterior.
La condensación aparece cuando el vapor de agua presente en el ambiente entra en contacto con superficies frías y se transforma en pequeñas gotas de agua.
Es habitual encontrarla alrededor de ventanas, esquinas, baños, cocinas y habitaciones con poca ventilación. También puede favorecer la aparición de moho.
Mejorar la ventilación, reducir los puentes térmicos y aumentar el aislamiento pueden formar parte de la solución dependiendo del origen concreto del problema.
¿Por qué vuelve la humedad después de pintar?
Uno de los errores más habituales consiste en cubrir una mancha de humedad con una nueva capa de pintura.
Durante unas semanas o meses puede parecer que el problema ha desaparecido, pero si continúa existiendo una filtración, condensación o humedad ascendente, terminará apareciendo nuevamente.
La pintura puede formar parte del tratamiento final, pero nunca debería sustituir la reparación de la causa que está provocando la humedad.
La importancia de una buena impermeabilización
Cuando el problema procede de la entrada de agua desde el exterior, la impermeabilización se convierte en una de las herramientas fundamentales para proteger el edificio.
Cubiertas, terrazas, fachadas, juntas y otros puntos expuestos necesitan sistemas adecuados que impidan la penetración del agua y, al mismo tiempo, sean compatibles con las características de cada superficie.
Una correcta impermeabilización no solo elimina problemas existentes.
También actúa de manera preventiva y contribuye a prolongar la vida útil de los materiales.
Especial atención a las viviendas próximas al mar
En Mallorca existen además unas condiciones ambientales particulares.
La proximidad al mar, la humedad ambiental, la salinidad, la exposición solar y los episodios de lluvia y viento someten a fachadas y otros elementos exteriores a un desgaste constante.
Por ello, el mantenimiento preventivo y la elección de materiales adecuados para las condiciones del entorno son especialmente importantes.
Detectar pequeñas fisuras, juntas deterioradas o zonas donde comienza a desprenderse el revestimiento permite intervenir antes de que el agua alcance capas interiores y provoque daños mayores.
Qué hacer cuando aparece una humedad
La solución debe comenzar siempre con un diagnóstico.
Un profesional puede estudiar dónde aparece la humedad, cómo evoluciona, qué elementos constructivos existen en esa zona y cuál puede ser la vía de entrada o acumulación del agua.
Una vez localizado el origen, se puede determinar la intervención
adecuada: reparación de grietas y juntas, impermeabilización, mejora del aislamiento o ventilación, tratamiento de la capilaridad o rehabilitación de los elementos afectados.
Solo después de solucionar la causa debe procederse a reparar los daños y recuperar los acabados.
Prevenir siempre resulta más sencillo
Muchas patologías relacionadas con la humedad comienzan siendo pequeños defectos que pueden solucionarse con una intervención relativamente sencilla.
Las revisiones periódicas de fachadas, cubiertas y terrazas permiten detectar estos problemas antes de que evolucionen y terminen afectando a otras partes del edificio.
Además de evitar reparaciones más complejas, un correcto mantenimiento ayuda a conservar el valor del inmueble y proporciona mejores condiciones de confort en su interior.
Grupo Escribano: encontrar la causa antes de reparar el daño
En Grupo Escribano sabemos que solucionar una humedad significa mucho más que hacer desaparecer una mancha.
Nuestra experiencia en rehabilitación, impermeabilización y mantenimiento de edificios nos permite analizar cada situación y plantear la intervención más adecuada en función del origen del problema y de las características de la construcción.
Porque cuando una humedad vuelve a aparecer, normalmente significa que solo se ha tratado la consecuencia.
Una solución duradera comienza siempre encontrando y corrigiendo la causa.
CONTACTA CON NOSOTROS
Camí de Jesús, nº 8 - Polígono Son Valentí – Edificio GRUPO ESCRIBANO, 07011 Palma, Islas Baleares
Horario de Oficina:
Lunes a Jueves de 8:00 a 17:30 Hs.
Viernes de 8:00 a 15:00 Hs.
ENLASES LEGALES


























