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26/02/2020 // Reparaciones estructurales

Reparación de jácena en seis pasos

jácena
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Las jácenas son parte importante de la estructura de un edificio, para los que no son muy entendidos en construcción, son la parte de la estructura que va entre pilar y pilar por la parte de arriba, sobre la jácena se apoyan las viguas, formando así el forjado de la planta.

Las jácenas de hormigón, están formadas de una armadura de varilla de hierro, aridos y cemento. Cómo ya hemos hablado en otras ocasiones, el hormigón cuando recibe humedad sofre la "carbonatación" de la armadura, es decir, el hierro se oxida poco a poco, y al oxidarse aumenta de tamaño, provocando daños en la jácena que deben ser reparados de inmediato.

COMO REPARAR UNA JÁCENA DE HORMIGÓN


PASO 1

No tenemos que olvidar que estamos hablando de problemas estructurales, por lo que antes de nada tenderemos que apuntalar la zona de trabajo de manera correcta, una jácena en mal estado pierde capacidad de soportar el peso para el que fue proyectada, y por lo tanto puede producirse el derrumbe del forjado superior.


PASO 2

Una vez apuntalado correctamente el forjado deberemos repicar todo el hormigón que esté en mal estado, generalmente no es necesario hacer mucho esfuerzo para que caiga, una vez encontramos hormigón sano no es necesario seguir picando.


PASO 3

Después de picar el hormigón en mal estado quedarán a la vista las varillas de hierro, en este paso será necesario que un técnico valore si las varillas están en buen estado o si por el contrario han perdido mucha sección, lo que requerirá añadir un refuerzo estructural, hablaremos de que tipo de refuerzo puede ser en el paso 6.

PASO 4

En este paso lo que queremos conseguir es que el óxido que ha debilitado la estructura no siga avanzando, para ello limpiaremos las varillas lo mejor posible, lo habitual es hacerlo con un cepillo de alambre, quitando todas las impurezas que ha producido el óxido, después aplicaremos un pasivador  de óxido en toda la varilla.

PASO 5

Es hora de recubrir las varillas nuevamente con hormigón, para unir un hormigón viejo con uno nuevo podemos aplicar un puente de unión,  que no es más que una especie de pegamento que permitirá la unión perfecta entre dos hormigones que no han curado a la vez. En lugar de usar hormigón, lo habitual es utilizar morteros de reparación, preparados especificamente para esta función.

PASO 6

Una vez llegados a este paso, dependiendo de la evaluación de las varillas que hayamos hecho en el paso 3 daremos el trabajo por terminado o deberemos reforzar la estructura, para ello podemos optar por distintos métodos, por ejemplo colocar un perfil de hierro por debajo de la jácena.